25 años cumple la agrupación coral de la casa de estudios en Puerto Montt. Destacan en su trayectoria la participación en actividades del ámbito académico y oficial en la región. Además de una consolidada labor social y democratización del arte coral.

Hace 25 años, en 1997, un grupo de estudiantes, funcionarios y ciudadanas/os externos de la ULagos, liderados por el docente, Álvaro Subiabre Sotomayor, se reunieron en la sede de Serena 77, en la capital regional, para dar inicio al proyecto del coro institucional que encarne los valores artísticos, culturales y patrimoniales que tiene la casa de estudios regional, convirtiéndose en un referente y embajador cultural, tanto en la región, país, como internacionalmente.

Si bien la idea primaria era contar con un grupo de intérpretes capaz de personificar el espíritu de la academia, el grupo de artistas ha logrado evolucionar con el tiempo, transformándose en un representante de la cultura puertomontina que mantiene vínculos sociales y culturales en todas las localidades de la región de Los Lagos. Son variadas las presentaciones que ejecuta el Coro ULagos, con actuaciones en colegios o centros comunitarios, en zonas alejadas y abandonadas al circuito cultural oficial. La agrupación musical ha desarrollado acciones que buscan acercar la cultura coral a las personas con menos posibilidad para que disfruten el arte.

Así lo manifiesta el gestor y fundador del Coro ULagos, el docente Álvaro Subiabre Sotomayor, quien desde joven encabezó la idea de articular una agrupación coral en la capital regional. “Creo que ha sido uno de los objetivos, como es un coro universitario, primero debe tener un muy alto nivel. Por tanto, tenemos la gran certeza que en cada presentación contamos con un amplio grupo muy fiel de seguidores a  nuestros conciertos. Pero más importante es que hemos realizado muchos conciertos didácticos. Hemos llegado a lugares que habitualmente no llegan las programaciones culturales. Entonces, hay un tema social importante en la posibilidad de dar acceso a la cultura, independiente del número de público, sino que nos interesa ver como a través de la experiencia y del trabajo didáctico de cómo expresamos nuestro arte coral la gente y el público pueda aprender de este”.

El académico de la carrera de Pedagogía en Educación Media en Artes mención Música es enfático en diferenciar el fin de las interpretaciones del Coro ULagos. “La música debe ser para todos, uno no puede ser selectivo con el público, uno debe integrar y diversificar al público. Nos hemos presentado en lugares que la gente sabe de música académica y tiene conocimientos de coros y eso me parece bien. Pero donde tenemos un desafío mayor es en lugares donde nunca ha ocurrido, hemos estado en lugares donde nunca habían escuchado antes la interpretación de un coro.  Ahí está la riqueza, el pago del sacrificio y el tiempo invertido en ensayos y arduas interpretaciones. La magia de las voces no las aporta un instrumento, aquí son las personas que cantan, que se expresan, que trabajan en grupo, que tiene un equipo que conforman una creación nueva, esa experiencia que es expresión y comunicación que las da la voz humana, eso debe ser democrático y abierto a todas las personas”, finalizó el compositor musical. 

La música coral como herramienta pedagógica.

Es innegable el aporte que generan las interpretaciones corales de temas arraigados en la cultura popular y el folclore de cada zona del país. No obstante, son varios los beneficios que puede tener para la comunidad oyente la satisfacción y el aprendizaje al deleitarse con escuchar alguna interpretación coral. Desde el disfrute estético, la comprensión de las letras, el arraigo del contexto cultural y el sentido de pertenencia local hacen que la música transite a estados educativos y pedagógicos.

El Coro de la ULagos se ha presentado en las más importantes ciudades de la región, pero tiene un valor especial las actuaciones que realizaron en Palqui, Tenaún, San Juan de la Costa, Loncotoro, Nueva Braunau, los Pellines, Frutillar Alto o el mismo Purranque, entre otras localidades pequeñas dentro de la región, embelleciendo con su melodías y armonías lugares remotos de las parrillas programáticas culturales oficiales.

Voces ciudadanas

El Coro de la ULagos en el Campus Puerto Montt es de carácter abierto, es decir, que pueden participar estudiantes, funcionarios y personas interesadas en el arte coral. En la actualidad participan 18 personas, de las cuales 10 son estudiantes y titulados de la ULagos y el resto son ciudadanos interesados en la música coral, independiente de su relación con la institución. Sin embargo, el conjunto encarna los valores de la academia y colabora en la formación de agrupaciones de diversas edades, estilos musicales y condiciones sociales, generando una mayor consciencia social y sentido de pertenencia con su entorno.

Para Carmen Soto, que es una de las fundadoras del grupo coral de la ULagos y aun activa coralista, relató el principio de la agrupación. “En esos años, iniciamos un grupo pequeño de como 12 personas, éramos como 3 personas por cuerda. Yo no era parte de la universidad de Los Lagos y nunca nos cerraron las puertas en participar. En estos 25 años ha evolucionado mucho, comenzamos a crecer y luego se integraron estudiantes de Música de la Universidad. Luego con la incorporación de los jóvenes nos armonizamos muy bien, con voces muy blancas que son las y los jóvenes y voces más oscuras que éramos los mayores. Para mí el Coro y la música es parte de mi vida. Con todos los coralistas formamos una familia muy especial, tenemos una sensibilidad muy especial, es un mundo mágico”, cerró la única integrante fundadora del coro

En tanto, Segundo Álvarez, quien primero participó como joven externo a la casa de estudios, para después ingresar a la Universidad a estudiar Pedagogía en Educación Media en Artes mención Música, comentó la actividades con un objetivo social y sanador del arte coral. “Lo que preparamos en estos ensayos que  eran para las giras, por donde viajamos a Chiloé con conciertos educativos, en el cual el profesor Subiabre hacía participar a las y los niños de escuelas rurales o alejadas de las ciudades, hacerlos partes de las interpretaciones y ellos participaban con los Calderones armonizados usando como texto el nombre de cada estudiante, donde motivaba a los infantes a disfrutar de la música coral. Otra acción fue la realizada en el Hospital de Puerto Montt, mientras la gente preocupada de su salud, habían momentos donde ellos con la música lograban abstraerse y escuchar con todos sus sentidos el poder sanador de las melodías”, finalizó el estudiante del último año de Pedagogía mención de la ULagos. A pesar que en la actualidad y debido a la pandemia, el coro universitario ha continuado con sus ensayos y reuniones de manera virtual. Están a la espera que las autoridades sanitarias permitan poder juntarse de forma presencial sin mascarilla, con la finalidad de realizar una serie de presentaciones programadas para el segundo semestre del año. Asimismo, su director, el docente Álvaro Subiabre, trabaja en la composición y arreglos de 5 temas de música popular que serán parte de la 4ta. Edición del libro Iberoamérica se canta en Coro, ejemplar que reúne a compositores y arregladores coral de Iberoamérica y que será lanzado la próxima semana en México.

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